La Dársena Cultura en Movimiento

 

La Dársena Cultura en Movimiento -marca registrada- es una asociación que actúa como plataforma cultural de ámbito local o comarcal con el objetivo de impulsar el sector cultural en ese ámbito, y contribuir y dar cohesión a la Vida Cultural del territorio sumando medios y mecanismos a los ya existentes.

Desde 2017, nuestra actividad se centra en la Sierra de Guadarrama y sus inmediaciones, entre las comarcas de la Cuenca del Guadarrama y la Cuenca Alta del Manzanares de la Comunidad de Madrid.

 

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

CULTURA, ARTE, COMUNIDAD Y MEDIOAMBIENTE

 

Nuestros objetivos específicos son: 1. Establecer contacto y relación con los ayuntamientos y demás agentes culturales del territorio; 2. Elaborar y poner en activo y en contexto proyectos culturales de ámbito «comarcal», en sintonía y conexión con el entorno, contando con la participación de dichos agentes y apostando por lo local, el arte y la cultura; 3. Contribuir a la difusión de la programación o la oferta cultural de la zona y, con ello, a la participación de la población local y visitante (turismo) en la Vida Cultural del territorio generando una percepción «comarcal» de la misma, estimulando el vínculo cultural de proximidad y el turismo local entre municipios; 4. Impulsar y promocionar el territorio en lo relativo a la descentralización de la cultura respecto a las grandes ciudades (Madrid); 5. Poner en valor en el territorio el vínculo entre cultura y naturaleza en atención a la importancia y trascendencia de sus repercusiones en numerosos aspectos de nuestras vidas, en el seno de nuestras sociedades y en lo relativo al medioambiente; 6. Fortalecer y poner en valor en el territorio el vínculo entre memoria cultural e identidad cultural  preservando y poniendo en valor la historia y el legado se sus gentes de cara a ubicar a la población conectándola de otro modo con su entorno, entendiendo esa herencia, la memoria cultural del territorio, como ingrediente clave en la configuración de la cambiante y cada vez más diversa identidad cultural del mismo, percibiendo ese legado no ya como algo ajeno a una parte de la población actual sino como algo común a cuantas personas y culturas lo habitan, fomentando el sentido de pertenencia en aras de una sociedad plural y cohesionada más sensible y concienciada con el lugar en el que viven y su entorno natural (medioambiente); 7. Contribuir a fortalecer en el territorio la dimensión cultural del desarrollo sostenible, el importante papel que la UNESCO adjudica a la cultura como “facilitador y motor de las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo sostenible”, un papel subrayado en la mayoría los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2030), determinante en las políticas de desarrollo territorial y demográfico dentro de las políticas de sostenibilidad medioambiental y transición ecológica, y especialmente relevante en el medio rural; 8. Apoyar a los profesionales del arte, la educación y la cultura residentes en la zona; 9. Apoyar otras iniciativas culturales (y medioambientales) del territorio, contemplando posibles sinergias y colaboraciones.

 

 

«CULTURA EN MOVIMIENTO»

 

Para nosotros, cultura en movimiento y vida cultural viene a ser lo mismo, nos referimos a la cultura como acontecimiento, como vivencia individual y social, es decir, al conjunto de manifestaciones culturales que se dan cita en un determinado lugar o territorio para el disfrute y enriquecimiento de la población que es, en definitiva, lo que hace de la cultura un acontecimiento, lo que en cierto sentido le da vida, movimiento, junto a las personas y a los medios y mecanismos que lo posibilitan.

Por otro lado, en general, cultura movimiento son dos conceptos estrechamente unidos. En palabras de Nestor García Canclini, la cultura es «el conjunto de procesos donde se elabora, reproduce y transforma la significación de las estructuras sociales», los rasgos distintivos de cada sociedad o grupo humano, en base a elementos materiales (construcciones, objetos, territorios, etc.) e inmateriales (creencias, conocimientos, valores, tradiciones, etc.); un sistema dinámico en constante evolución y desarrollo, en continuo movimiento. La cultura se reconoce en dichos elementos materiales e inmateriales, incluyendo las actividades y relaciones humanas propias de cada sociedad o grupo en particular y, también, las influencias de otras culturas, un dato especialmente reseñable a día de hoy, en la llamada Era Digital.

Todas las culturas están en flujo permanente y el movimiento es, por tanto, una constante en la cultura. En este sentido, hay que subrayar el hecho de que el desarrollo cultural es lo que afianza el desarrollo en términos generales. Desarrollar la cultura es, en resumidas cuentas, proporcionar a las personas instrumentos para conocer y comprender el mundo en que vivimos y ser parte activa y consciente del torrente cultural en el que estamos inmersos, en movimiento.

La idea de cultura en movimiento encierra además un guiño al concepto de movimiento cultural, un coqueteo sin grandes pretensiones en esa dirección pero en sintonía con el espíritu de esta plataforma cultural.

 

 

LA DÁRSENA

 

En este contexto, la gestión cultural ocupa su espacio, situándose, focalizando su actuación, localizándola. De ahí el nombre de La Dársena, entendido como emplazamiento, como ubicación, pero también como espacio de tránsito e intercambio, de movimiento; como punto de encuentro, de llegada y de partida; como observatorio y como contenedor de un caudal del que beber y al que aportar lo que corresponda. De ahí también el símbolo de localización empleado como acento en el logotipo (que también nos ubica «en red» en la Era Digital) y las barras laterales en forma de ele que además de delimitar un espacio (abierto) se complementan, invertidas, sugiriendo movimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Dársena Cultura en Movimiento

 

La Dársena Cultura en Movimiento -marca registrada- es una asociación que actúa como plataforma cultural de ámbito local o comarcal con el objetivo de impulsar el sector cultural en ese ámbito, y contribuir y dar cohesión a la Vida Cultural del territorio sumando medios y mecanismos a los ya existentes.

Desde 2017, nuestra actividad se centra en la Sierra de Guadarrama y sus inmediaciones, entre las comarcas de la Cuenca del Guadarrama y la Cuenca Alta del Manzanares de la Comunidad de Madrid.

 

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

CULTURA, ARTE, COMUNIDAD Y MEDIOAMBIENTE

 

Nuestros objetivos específicos son: 1. Establecer contacto y relación con los ayuntamientos y demás agentes culturales del territorio; 2. Elaborar y poner en activo y en contexto proyectos culturales de ámbito «comarcal», en sintonía y conexión con el entorno, contando con la participación de dichos agentes y apostando por lo local, el arte y la cultura; 3. Contribuir a la difusión de la programación o la oferta cultural de la zona y, con ello, a la participación de la población local y visitante (turismo) en la Vida Cultural del territorio generando una percepción «comarcal» de la misma, estimulando el vínculo cultural de proximidad y el turismo local entre municipios; 4. Impulsar y promocionar el territorio en lo relativo a la descentralización de la cultura respecto a las grandes ciudades (Madrid); 5. Poner en valor en el territorio el vínculo entre cultura y naturaleza en atención a la importancia y trascendencia de sus repercusiones en numerosos aspectos de nuestras vidas, en el seno de nuestras sociedades y en lo relativo al medioambiente; 6. Fortalecer y poner en valor en el territorio el vínculo entre memoria cultural e identidad cultural  preservando y poniendo en valor la historia y el legado se sus gentes de cara a ubicar a la población conectándola de otro modo con su entorno, entendiendo esa herencia, la memoria cultural del territorio, como ingrediente clave en la configuración de la cambiante y cada vez más diversa identidad cultural del mismo, percibiendo ese legado no ya como algo ajeno a una parte de la población actual sino como algo común a cuantas personas y culturas lo habitan, fomentando el sentido de pertenencia en aras de una sociedad plural y cohesionada más sensible y concienciada con el lugar en el que viven y su entorno natural (medioambiente); 7. Contribuir a fortalecer en el territorio la dimensión cultural del desarrollo sostenible, el importante papel que la UNESCO adjudica a la cultura como “facilitador y motor de las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo sostenible”, un papel subrayado en la mayoría los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2030), determinante en las políticas de desarrollo territorial y demográfico dentro de las políticas de sostenibilidad medioambiental y transición ecológica, y especialmente relevante en el medio rural; 8. Apoyar a los profesionales del arte, la educación y la cultura residentes en la zona; 9. Apoyar otras iniciativas culturales (y medioambientales) del territorio, contemplando posibles sinergias y colaboraciones.

 

«CULTURA EN MOVIMIENTO»

 

Para nosotros, cultura en movimiento y vida cultural viene a ser lo mismo, nos referimos a la cultura como acontecimiento, como vivencia individual y social, es decir, al conjunto de manifestaciones culturales que se dan cita en un determinado lugar o territorio para el disfrute y enriquecimiento de la población que es, en definitiva, lo que hace de la cultura un acontecimiento, lo que en cierto sentido le da vida, movimiento, junto a las personas y a los medios y mecanismos que lo posibilitan.

Por otro lado, en general, cultura movimiento son dos conceptos estrechamente unidos. En palabras de Nestor García Canclini, la cultura es «el conjunto de procesos donde se elabora, reproduce y transforma la significación de las estructuras sociales», los rasgos distintivos de cada sociedad o grupo humano, en base a elementos materiales (construcciones, objetos, territorios, etc.) e inmateriales (creencias, conocimientos, valores, tradiciones, etc.); un sistema dinámico en constante evolución y desarrollo, en continuo movimiento. La cultura se reconoce en dichos elementos materiales e inmateriales, incluyendo las actividades y relaciones humanas propias de cada sociedad o grupo en particular y, también, las influencias de otras culturas, un dato especialmente reseñable a día de hoy, en la llamada Era Digital.

Todas las culturas están en flujo permanente y el movimiento es, por tanto, una constante en la cultura. En este sentido, hay que subrayar el hecho de que el desarrollo cultural es lo que afianza el desarrollo en términos generales. Desarrollar la cultura es, en resumidas cuentas, proporcionar a las personas instrumentos para conocer y comprender el mundo en que vivimos y ser parte activa y consciente del torrente cultural en el que estamos inmersos, en movimiento.

La idea de cultura en movimiento encierra además un guiño al concepto de movimiento cultural, un coqueteo sin grandes pretensiones en esa dirección pero en sintonía con el espíritu de esta plataforma cultural.

 

LA DÁRSENA

 

En este contexto, la gestión cultural ocupa su espacio, situándose, focalizando su actuación, localizándola. De ahí el nombre de La Dársena, entendido como emplazamiento, como ubicación, pero también como espacio de tránsito e intercambio, de movimiento; como punto de encuentro, de llegada y de partida; como observatorio y como contenedor de un caudal del que beber y al que aportar lo que corresponda. De ahí también el símbolo de localización empleado como acento en el logotipo (que también nos ubica «en red» en la Era Digital) y las barras laterales en forma de ele que además de delimitar un espacio (abierto) se complementan, invertidas, sugiriendo movimiento.

 

 

 

 

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