Viernes 4 de septiembre / Plaza de la Constitución. Valdemorillo / De 20:00h. a 21:00h.
En 2026 la Comunidad de Madrid vuelve con Arte Vivo en la Plaza, un programa que celebra y difunde el talento creativo mediante acciones artísticas dinámicas y participativas ancladas en el alma de los pueblos: sus plazas, espacios conocidos y comunes por y para todos, y reinventándolas a través del prisma del arte. Estos espacios, epicentros de la vida comunal, se convertirán en lienzos vivientes donde el arte nace y se comparte sin reservas.
Mónica Mura, Sara Gema, Mocholi, Yolanda Andrés y Julio Linares son el equipo artístico que compartirá estos espacios públicos en encuentros. Una oportunidad para conocer sus trabajos y creaciones de primera mano, conversar con ellos, intercambiar ideas y descubrir nuevos métodos de trabajo.
«Sonallada. Trashumancia de arte, cultura y tradiciones»
MÓNICA MURA
Una acción sonora vinculada a la memoria de la trashumancia como práctica cultural, social y simbólica. A partir de la idea de la cencerrada, entendida como una forma de acción colectiva, y de la palabra sarda sonalla, Monica Mura acuña el término Sonallada para nombrar una intervención propia basada en la activación de cencerros artesanales forjados por maestros herreros.
«Al pie de la letra»
SARA GEMA
Una acción performativa que parte de la interpretación literal de refranes, frases hechas y expresiones populares que forman parte de nuestro lenguaje cotidiano. A partir de ese gesto, Sara Gema lleva al cuerpo, a la imagen y a la acción palabras que solemos usar casi de manera automática, generando situaciones inesperadas que descolocan, divierten y abren nuevas lecturas sobre aquello que decimos sin pensarlo demasiado. La pieza pone el foco en cómo el lenguaje atraviesa la vida diaria mucho más de lo que parece.
«Vestirse de sol»
MOCHOLI
Homenaje al icónico disfraz de sol de Ocaña. Comienza con Mocholi, en el centro de la plaza y una gran túnica blanca. Poco a poco, y gracias a la participación del público, va transformándose hasta convertirse en una pieza llena de color, escritura, deseo y memoria. Quienes se acercan eligen una cinta de raso, escriben en ella un deseo, sueño o anhelo, y la enganchan al traje del artista. De esta manera, los vecinos son quienes van construyendo el cuerpo de la performance. A cambio, el artista entrega a cada participante otra cinta escrita por él con un verso, una copla o una breve frase poética, que además canta en ese mismo momento. La plaza se llena así de pequeños intercambios que dejan huella. Por un lado, el traje se transforma con cada nueva aportación. Por otro, cada persona se lleva consigo una marca física de lo vivido.
«Bordar el cuidado»
YOLANDA ANDRÉS
Una propuesta participativa donde la plaza es un lugar de encuentro entre generaciones. A través del bordado y del trabajo con piezas de fieltro con formas inspiradas en el puzle Montessori, la acción invita especialmente a que niños y mayores compartan mesa, tiempo y conversación, construyendo juntos una experiencia creativa desde lo manual. La propuesta nace de una idea sencilla, pero muy valiosa: bordar también puede ser una forma de encontrarse. En un contexto en el que muchas veces las generaciones conviven sin apenas detenerse unas con otras, esta acción abre un lugar concreto para estar juntos, colaborar, aprender y disfrutar del tiempo compartido. La plaza se convierte así en un pequeño taller abierto donde la creación sirve también como excusa para propiciar vínculos, escucha y transmisión.
«Un pueblo imaginado»
JULIO LINARES
Una propuesta de pintura en vivo que recupera la figura del retratista ambulante para llevarla a un imaginario contemporáneo, simbólico y fabulador. Julio Linares instala en la plaza un pequeño puesto de pintor, con telas, ornamentos y elementos de atrezzo que le permiten construir una escena cambiante, abierta al juego con la luz, el color y la pose. Desde ahí, invita a vecinos y vecinas de cada pueblo a sentarse y ser retratados. La propuesta parte del retrato del natural, pero se aleja deliberadamente de una representación realista. Lo que le interesa al artista es interpretar a cada persona desde una dimensión mitológica, imaginando en cada rostro y en cada gesto una figura posible entre lo humano, lo legendario y lo simbólico. Los retratos no buscan copiar la apariencia, sino transformarla, exagerarla o desplazarla hacia una imagen más libre, extraña y poética.
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